El Salvador: Reapertura económica y reinicio de los controles tributarios ¿Está preparado para afrontar una fiscalización tributaria?

Escrito por:

William Escobar

 

Nos encontramos en una fase de transición. Venimos de un cese de la actividad económica y de una cuarentena domiciliar obligatoria, como resultado de las medidas estatales para la prevenir o limitar la proliferación del contagio por COVID-19; y actualmente, nos encontramos en el desarrollo de un reinició de la actividad económica por fases, que buscan avanzar paulatinamente hasta llegar a una nueva normalidad económica.  

Como resultado de la pandemia por COVID-19, el Estado ha tenido que afrontar un importante incremento del gasto público, así como una significativa disminución del ingreso público tributario. Por ello, no es ningún secreto que la reapertura económica trae consigo el reinicio de las actividades de los departamentos fiscalizadores de la Administración Tributaria, donde la recaudación vía determinación oficiosa de impuestos será un tema prioritario. De hecho, hemos tenido la oportunidad de observar que los planes de fiscalización han reiniciado con bastante dinamismo.

El reinicio de los controles tributarios es una clara muestra que esta nueva normalidad viene acompañada de los desafíos de siempre; pero con nuevas dificultades, pues las empresas deben llevar a cabo un gran esfuerzo para recuperar la estabilidad económica, perdida o castigada por el cierre de operaciones producto de la pandemia, pero con las limitantes que imponen las medidas para evitar la propagación del coronavirus, tales como restricciones cuantitativas del recurso humano y el cuidado en la desinfección de espacios comunes dentro de la empresa.

Además de esto, las empresas deberán gestionar esfuerzos para atender los diferentes controles tributarios, pues para asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, la Administración Tributaria cuenta con amplias facultades de fiscalización, inspección, investigación y control. La más importante de estas facultades es el desarrollo de fiscalizaciones tributarias, lo que comprende el ejercicio de una serie de atribuciones que permiten establecer la auténtica situación tributaria de los obligados tributarios, es decir, si han cumplido en debida forma con sus obligaciones tributarias.

 

Entonces, el inicio de una fiscalización no debe ser tomada a la ligera por las empresas, pues una actitud pasiva o negligente frente al Fisco, puede derivar en la determinación oficiosa de cuotas originales o complementarias de tributos y en la imposición multas administrativas. Por tal razón, debemos preguntarnos si estaremos preparados para afrontar una fiscalización tributaria, con las limitantes derivadas de esta nueva normalidad, para lo cual procedemos a revisar algunos de los aspectos más importantes a considerar.

 

a) Inicio de una Fiscalización

El procedimiento de fiscalización inicia con la notificación del Auto Designación, en el cual se establecen los auditores tributarios que llevarán a cabo la fiscalización; el impuesto investigado; y el ejercicio o períodos que serán verificados. Esto es importante porque le permitirá al contribuyente determinar el alcance de la investigación y la información que se verá involucrada en la misma, y de esta manera iniciar su recolección y organización.

 

b) Requerimientos de información y desarrollo de la fiscalización

En el desarrollo de la fiscalización, los auditores tributarios pueden llevar a cabo inspecciones; requerir a los obligados tributarios que exhiban la contabilidad formal de la empresa, libros de IVA, y la documentación de soporte (Comprobantes de Crédito Fiscal, facturas, contratos, etc.); que proporcione copia de dicha documentación; y requerir de los contribuyentes, todas las explicaciones y justificaciones que sean necesarias.

La forma en que se contesten los requerimientos de información determinará en gran medida los resultados de la fiscalización. Por esto, es fundamental que dichos requerimientos se atiendan con la debida eficiencia y eficacia, pues contestar algo diferente a lo requerido equivaldría a no haber atendido el requerimiento; asimismo, responder de forma incompleta o fuera del plazo otorgado, equivaldría al mismo resultado. Por lo tanto, el contribuyente deberá realizar una adecuada gestión de los recursos que tiene a disposición, para poder atender en tiempo y forma lo solicitado por los auditores, debiendo tener presente que su estrategia de defensa ante una eventual determinación oficiosa de tributos e imposición de sanciones, inicia en la presente etapa.

Es importante que desde la etapa fiscalización el contribuyente se acompañe de un equipo técnico (asesor legal tributario y profesional contable) que lo asesore y le permita identifica qué información le están solicitando los auditores; cuál es documentación contiene dicha información; cuál es la mejor forma de presentar la información para la mejor comprensión por parte de los auditores, así como anticipar las posibles contingencias asociadas a la información proporcionada, en relación con la situación tributaria de la empresa.

Una vez esclarecido lo anterior, el contribuyente deberá verificar si cuenta con el recurso humano necesario para atender los referidos requerimientos en el tiempo otorgado, dadas las limitaciones cuantitativas del recurso humano por la pandemia, o bien, si debe solicitar un plazo adicional para ello. También debe establecer si cuenta con las medidas de prevención necesarias, para recolectar la información y exhibirla a los auditores, sin poner en riesgo la salud de las personas involucradas, siendo oportuno preguntarse en este punto, si es posible hacer uso de las nuevas tecnologías para presentar documentación requerida, sin sacrificar su valor probatorio.   

 

c) Defensa de los contribuyentes

Finalizada la etapa de fiscalización, si el auditor tributario hubiere identificado incumplimientos a obligaciones tributarias, lo hará constar en el Informe de Auditoría correspondiente, que la Administración Tributaria deberá notificar al contribuyente fiscalizado, junto con el Auto que otorga el plazo para ejercer el Derecho de Audiencia y Aportación de Pruebas.

Esta es la etapa propiamente contradictoria del procedimiento de determinación oficiosa del tributo, la cual requiere de una defensa técnico-jurídica, que idealmente debería ser ejercida por un abogado especialista en la materia, y muchas veces, con la colaboración de un profesional contable para la aportación de la prueba de descargo idónea; sin embargo, reiteramos que toda estrategia de defensa inicia en la fiscalización, ya que es la etapa donde el auditor lleva cabo su investigación y donde existen más oportunidades de desvanecer cualquier reparo.

Muchas veces no es posible desvanecer los hallazgos de la investigación ante la Administración Tributaria, ni en la fiscalización ni en la etapa contradictoria del procedimiento determinación oficiosa, ya sea porque se manejan criterios opuestos entre Fisco y contribuyente, respecto del tratamiento tributario de determinada operación, o respecto del valor probatorio de algún documento o información.

En este caso, la Administración Tributaria emitirá una resolución determinando cuotas originales o complementarias de tributos, y probablemente imponiendo sanciones. Frente a lo cual, el contribuyente deberá junto a su asesor legal –y si es necesario un profesional contable- formular la estrategia de defensa más adecuada, la cual se llevará a cabo mediante el acceso a los recursos administrativos en materia tributaria, y lo mecanismos de impugnación de materia judicial.   

De esta manera, podemos observar que afrontar una fiscalización tributaria no es tarea fácil, por lo que no puede ser tomada a la ligera, ni ser encomendada a una única persona en la empresa; por el contrario, requerirá del esfuerzo conjunto de un equipo conformado por asesores legales, profesionales contables y el mismo contribuyente, con el objetivo de evitar la mayor cantidad de contingencias posibles, sobre lo cual reiteramos que esta labor puede volverse mucho más compleja, si además tenemos que lidiar con las limitantes que arroja esta nueva normalidad.

 

Para cualquier consulta adicional, favor comunicarse con el Doctor Diego Martín (dmartin@consortiumlegal.com) y/o el licenciado William Escobar (wescobar@consortiumlegal.com). 

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