La Tributación del Comercio Electrónico en Honduras

Escrito por:

Patricia Solórzano

 

A raíz de la emergencia sanitaria decretada por el gobierno de Honduras por la Pandemia provocada por el COVID-19, los hondureños como el resto de la población mundial nos hemos visto obligados a cambiar la forma de socializar y relacionarnos, incluyendo la forma en la que realizamos actos de comercio. El Comercio Electrónico no es una nueva forma de hacer comercio en Honduras, pero ha cobrado relevancia en los últimos meses, debido a que muchos comerciantes ante el cierre de sus establecimientos se han visto obligados a ofrecer sus productos y servicios en línea. Hace un par de semanas, según lo reportado en los medios locales, la Ministra Directora del Servicio de Administración de Rentas realizó controversiales declaraciones en las que afirmó que se encontraban preparando una propuesta para gravar al Comercio Electrónico y a las plataformas digitales como Amazon y Netflix, ya que se evadía mucho impuesto por dicha vía. Estas declaraciones no fueron bien recibidas por la población y varias voces se alzaron en su contra, llegando a argumentarse que contradecía las declaraciones previas de la Secretaría de Finanzas en las que se había afirmado que no se aprobarían nuevos impuestos. Con base en lo anterior y tomando en cuenta la legislación tributaria vigente, cabe preguntarse ¿realmente el Comercio Electrónico se encuentra desgravado? Al regular la tributación del Comercio Electrónico, ¿se estarían creando nuevos impuestos?     

 

En Honduras la regulación en torno al Comercio Electrónico es escueta, pese a que contamos con una Ley sobre el Comercio Electrónico aprobada mediante el Decreto 149-2014 y las disposiciones aplicables del artículo 27 literal “G” de la Ley de Auxilio al Sector Productivo y a Los Trabajadores ante los efectos de la Pandemia provocada por el COVID-19, aprobada mediante el Decreto Legislativo 33-2020, éstas no regulan la tributación del Comercio Electrónico. Sin embargo, la falta de una Ley especial que regule la tributación de los actos de comercio realizados electrónicamente, no quiere decir que éstos estén desgravados.     

 

Tanto el Impuesto sobre la Renta (ISR) y el Impuesto Sobre Ventas (ISV) en Honduras se rigen bajo el principio de territorialidad. Es decir que, en el caso del ISR, éste gravará los ingresos obtenidos de fuente hondureña y con respecto al ISV, estarán sujetas a dicho impuesto aquellas ventas realizadas en el territorio hondureño; salvo que el hecho generador se encuentre expresamente exento o que se trate de un supuesto de no sujeción a los referidos impuestos.  

 

El ISV en Honduras siempre se ha aplicado a las importaciones y en cada etapa de venta en el territorio hondureño. Por lo tanto, si una persona realiza una compra en línea, ya sea a través de una plataforma digital como Amazon o Ebay, y el vendedor se encuentra en el extranjero, el comprador pagará el impuesto sobre ventas y derechos arancelarios que apliquen, cuando realice la importación al país de dicho bien.

 

Por otra parte, si la venta en línea la realiza un vendedor ubicado en Honduras, éste deberá cobrar el impuesto sobre ventas, emitir la factura correspondiente cumpliendo con los requisitos establecidos en el Reglamento del Régimen de Facturación, Otros Documentos Fiscales y Registro Fiscal de Imprentas[1], presentar la Declaración Mensual de Ventas y enterar al fisco el impuesto recaudado.

 

El vendedor hondureño también deberá declarar los ingresos obtenidos por los actos de comercio realizados en el país y pagar el ISR correspondiente, independientemente de que dicha venta se realice por medios electrónicos[2]. Adicionalmente, el vendedor hondureño estará obligado a pagar el Impuesto Sobre Industria, Comercio y Servicio por las ventas realizadas dentro del Municipio en el que opere, pues aunque el artículo 27 de la Ley de Auxilio al Sector Productivo y a Los Trabajadores ante los efectos de la Pandemia provocada por el COVID-19, exime a las empresas de entrega a domicilio o ventas en línea de la obligación de tramitar un Permiso de Operación para operar durante el periodo de emergencia, la ley no las exime del pago impuestos municipales.

 

En relación con la tributación de las plataformas de streaming de contenido digital como Netflix, Itunes y Amazon Prime Video, el marco legal vigente no permite gravar las operaciones de streaming desde el extranjero; consecuentemente, para que el Servicio de Administración de Rentas pueda gravar estas operaciones, se requerirá de una Ley especial aprobada por el Congreso Nacional de Honduras.

 

Sin perjuicio de lo anterior, las reglas no están del todo claras con respecto a la tributación de los servicios prestados a través de intermediarios mediante el uso de plataformas digitales como ser AirBnB, Uber, Ryte y Hugo. En base a la Ley del ISV, el prestador del servicio es el obligado en recaudar el impuesto sobre ventas[3]. En los casos de alquiler de vivienda y el transporte terrestre de personas, estos servicios se encuentran exentos del ISV[4], no así el servicio de delivery. Los prestadores de estos servicios, aunque los presten a través de intermediarios como AirBnB, Uber, Ryte o Hugo deberán declarar anualmente los ingresos percibidos y pagar el correspondiente ISR. Adicionalmente, en el alquiler de vivienda, si la sumatoria de los ingresos por alquileres en un dado mes superan los quince mil lempiras, el arrendador podría estar sujeto al pago del impuesto Cedular sobre la Renta por Alquiler Habitacional.

 

Si bien es cierto, los servicio de delivery no se encuentran expresamente exentos del ISV, la recaudación del impuesto se dificulta cuando el servicio se presta a través de las referidas plataformas digitales. Esto es debido a que, el prestador del servicio no efectúa el cobro directamente al consumidor final, sino que es el intermediario quien recolecta el pago y se encarga de pagarle al proveedor. Usualmente, éstos intermediarios suelen ser empresas extranjeras no radicadas en el país. Por lo tanto, no pueden ser agentes recaudadores del impuesto, ya que la normativa legal vigente no permite designar como agentes recaudadores o retenedores a extranjeros no residentes o domiciliados. Al igual que en el caso de las operaciones de streaming, se requiere de una legislación especial para determinar la tributación de estos intermediarios.

 

En conclusión, aunque hacen falta disposiciones legales que regulen como deberán tributar las operaciones de streaming de proveedores extranjeros, o los servicios prestados por intermediarios extranjeros en la economía digital, los actos de comercio realizados por medios electrónicos no están completamente desgravados. Toda persona que realice actos de comercio en Honduras, ya sea una persona natural (comerciante individual o no) o jurídica residente o domiciliada debe cumplir con las obligaciones tributarias formales y materiales, aunque los actos de comercio los realice por medios electrónicos. La aprobación de una ley especial para regular el régimen Tributario del Comercio Electrónico no quiere decir que se aprobaran nuevos impuestos o que se creará un impuesto específico para gravar el Comercio Electrónico.

 

Aviso Legal: La información contenida en este documento se proporciona únicamente con fines informativos, y no debe interpretarse como asesoría legal sobre ninguno de los temas expuestos. No podemos garantizar o prever que las interpretaciones contenidas en este documento puedan o no ser aceptadas por las autoridades pertinentes. No debe actuar o abstenerse de actuar sobre la base de ningún contenido incluido en este documento sin buscar asesoría legal o profesional. El contenido de este documento es información general y puede que no se refiera a su situación particular. Se declina toda responsabilidad por las acciones que tome o deje de tomar en función de cualquier contenido en esta comunicación.

 

 


[1] Ver artículos 8 y 14 de dicho reglamento.

[2] Artículos 1 y 2 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta

[3] Artículo 8 de la Ley del Impuesto Sobre Ventas

[4] Artículo 15 de la Ley del Impuesto Sobre Ventas

Ir arriba