Honduras: La importancia de la propiedad intelectual para los emprendedores y sus errores más comunes al elegir su marca

Escrito por:

Sandra Amaya

 

 

A lo largo de mi carrera he conocido muchos casos de marcas que han logrado posicionarse en el mercado de manera exitosa en poco tiempo y lamentablemente también he sabido de cómo estas empresas se han visto obligadas a cambiar el nombre de la marca principal y a retirar del mercado cuanta publicidad y productos o servicios habían puesto ya al alcance de los consumidores, todo por no haberle dado la importancia a la protección de su propiedad intelectual. No se realizaron estudios previos de factibilidad y disponibilidad de la marca y se lanzaron al mercado con una gran campaña publicitaria, pareciendo hasta aquí todo ir bien y luego el emprendedor decide iniciar el proceso de registro de marca, es en este punto cuando se da cuenta que la marca no está disponible y deberá irremediablemente dar un paso atrás y comenzar de nuevo con otro signo.  

 

El hecho de ser bueno en un emprendimiento y desarrollar prestigio genera inevitablemente la imitación fraudulenta, puesto que es más fácil asirse del comerciante que está en ascenso y de manera parasitaria obtener un beneficio de la reputación ajena. Estos competidores en muchas ocasiones se adelantan a registrar las marcas, dejando al comerciante honesto ante un caso de competencia desleal.

 

Estos casos son comunes y son el resultado de no valorar la marca; estos emprendedores han descuidado el blindaje de su activo intangible más importante, “la marca o el signo”.

 

Los errores más comunes:

 

  1. Creer que tener registrada la sociedad o la empresa en el Registro Público Mercantil es suficiente. La marca y el Nombre Comercial son distintos del nombre de la sociedad, de la empresa, hay algunos emprendedores que asocian el nombre de la empresa con los de sus productos o servicios y está bien, sin embargo, la marca con la que se distingue deberá ser original, disímil y novedosa en el mercado.
  2. Iniciar la comercialización de los productos y servicios sin detenerse a analizar la disponibilidad de la marca en el mercado y a nivel registral. Es común que, una vez iniciada una campaña publicitaria, o tras haber lanzado los productos o servicios al mercado, el emprendedor reciba una llamada o una carta de cese y desista con la prohibición de uso de una marca ajena que se está utilizando, por no haber realizado los estudios previos de disponibilidad.
  3. Utilizar marcas débiles, comunes o con elementos genéricos. Entre más alejada de elementos comunes esté la marca es mejor, ya que uno de los requisitos de registrabilidad es que la marca sea distinta, original y capaz de distinguir los productos de otros competidores en el mercado. Si ofrece servicios de internet, no utilice CYBER CAFÉ, si vende lácteos no utilice LACTEOS DE OLANCHO, si tiene servicios de mantenimiento para computadoras no utilice COMPUSERVICIOS, etcétera.
  4. Usar la marca sin registrarla en la Oficina de Registro Industrial. Esto es común, los emprendedores por lo general no registran las marcas de inicio, ellos esperan hasta que tengan suficiente plata para protegerse y éste es un grave error que sale muy caro y es muy riesgoso, ¿por qué? Porque cuando un comerciante quiere hacer valer su derecho frente a terceros que sin su consentimiento utilizan la marca en el mercado, se enfrentan a varios escenarios:

a. Inicialmente, si se presenta una denuncia por actos de competencia desleal o infracción a los derechos de Propiedad Intelectual, la oficina de Registro exige que el denunciante tenga inscrita la marca que ha sido objeto de infracción. El proceso de registro tarda aproximadamente de 7 a 9 meses si no hay objeciones u oposiciones. Mientras tanto el infractor podrá seguir utilizando la marca libremente. Puede parecer injusto, pero así está establecido el sistema.

b. En el caso que el afectado desee oponerse al registro de una marca que se encuentra en trámite, éste debe hacerlo a través de su apoderado legal interponiendo una acción de oposición, pero una vez más el Registro exige que el opositor haya presentado previamente la solicitud de registro y probar el uso anterior de la marca en el mercado nacional. De tener éxito en el proceso de oposición y ganar el registro de la marca, deberá a futuro vigilar que no se utilice ni se registren marcas similares para evitar la dilución de la marca en el mercado.

c. Ahora consideremos que el emprendedor es quien está usando una marca ajena, éste se enfrenta a múltiples denuncias tanto por la vía administrativa como por la penal, además de al pago de daños y perjuicios por la vía civil. Puede ser caro defender la marca, pero más caro es defenderse de una infracción.

 

Todos estos problemas se pueden evitar si se utilizan los mecanismos legales correspondientes para protección de los derechos de propiedad intelectual.  Un estudio previo de factibilidad o disponibilidad no es costoso y se evitan mayores inconvenientes a futuro.   Se recomienda iniciar la empresa con buenas bases, protegiendo el activo más importante y así evitar costosos procesos legales y muchas preocupaciones innecesarias.

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