Guatemala: Los ajustes al ISR formulados por el fisco por la deducción de intereses al no demostrar el destino de los fondos obtenidos en el préstamo

Escrito por:

David Erales

 

El artículo 21 de la Ley de Actualización Tributaria (inciso 16) reconoce la deducibilidad de los intereses pagados por el contribuyente por préstamos o cualquier tipo de operaciones de crédito o de financiamiento que se obtengan, siempre y cuando estos se originen para la realización de operaciones que generen renta gravada.

 

En estos casos es común ver que la Administración Tributaria formule ajustes al Impuesto Sobre la Renta, por la deducción de intereses que ésta estima no son deducibles ya que no generan rentas gravadas, al considerar que los intereses pagados no son útiles, necesarios, pertinentes o indispensables para producir o conservar la fuente productora de rentas gravadas, debido a que el contribuyente no logra comprobar el destino de los préstamos que generaron el pago de los intereses.

 

En estos casos se debe tener en cuenta que, no todos los intereses pagados son deducibles, sino solo aquellos que se derivan de préstamos otorgados y cuyos fondos se destinan a la producción de rentas o a la conservación de la fuente productora, es decir, en esencia, para capital de trabajo, compra de activos necesarios para el funcionamiento de la empresa, pago de deudas, entre otros.

 

Si a pesar de que los prestamos cumplan dichos requisitos de todas maneras el gasto es ajustado, se puede considerar que el ajuste es contrario al principio de justicia y equidad tributaria, pues a través de estos se limita la deducibilidad del gasto en forma arbitraria, lo cual no permite depurar la base imponible, con lo cual también se vulnera la capacidad de pago del contribuyente. Ese efecto se da en especial en aquellos casos en los que la SAT considera que los documentos presentados (contratos, pagares, etc) no son medios de prueba suficiente para demostrar el uso que se le da a los fondos del préstamo, siendo el caso que no existe un fundamento legal que establezca cuáles son los medios de prueba pertinentes para demostrar dicho extremo, por lo que es válido afirmar que el ajuste en estos casos resulta arbitrario y carece de sustento legal.

 

Para evitar caer en un ajuste de este tipo se recomienda:

  1. Deducir únicamente aquellos intereses que realmente estén vinculados a la producción de rentas o a la conservación de la fuente productora;
  2. Al momento de acordar el préstamo, en Asamblea de Accionistas o Sesión de Consejo de Administración, indicar en el acta el destino de los fondos;
  3. En el contrato indicar el destino de los fondos;
  4. Si el préstamo se documenta en pagaré o cualquier otro título de crédito, aun sin ser requisito legal de los mismos, indicar en estos el destino de los fondos, puesto que tampoco es prohibido indicarlo en los mismos;
  5. Al solicitar o comunicar al banco o entidad financiera la necesidad del préstamo, indicar el destino de los fondos; y,
  6. Por último, en lo posible, registrar en una cuenta contable aparte el ingreso de los fondos, así como el destino que al mismo se le da, debiéndose en todo caso siempre documentar dichas operaciones.
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