Guatemala: La regulación de la transferencia de acciones en los acuerdo de accionistas

Escrito por:

Sofía Escribá

 

Es cada vez más común que cuando una sociedad es gestionada por distintos grupos de accionistas, pertenezcan o no a una misma rama familiar, se negocie y acuerde un acuerdo de accionistas (en adelante indistintamente el “Acuerdo” o el “Acuerdo de Accionistas”) que regule las relaciones entre los mismos. Este artículo no analizará la validez de los acuerdos de accionistas a la luz de la legislación guatemalteca, sino que se centrará en resumir una serie de regulaciones que se pueden incluir en estos para la transferencia de acciones.

 

Los accionistas de una sociedad generalmente buscan regular la transferencia de acciones con el objeto de proteger que terceros desconocidos obtengan acciones de la sociedad, mediante la venta por uno de los accionistas.  A continuación, se describen algunas de las regulaciones que se pueden introducir con este objeto:

 

  • Transferencia permitida: Se regula que se entiende por transferencia permitida y en consecuencia, cuando estamos frente a una transferencia permitida, no se requiere seguir el procedimiento establecido en el Acuerdo para la transferencia de acciones. Generalmente se definen como transferencias permitidas las que se haga un accionista a favor de una sociedad, fideicomiso, trust o fundación de interés privado, siempre que como consecuencia de dicha transmisión no exista cambio de control o se mantengan los mismos beneficiarios finales del accionista original. En este contexto será importante definir qué se entiende por cambio de control ya que algunas veces se incluye que no existe cambio de control, si los accionistas o beneficiarios del nuevo accionista son parientes consanguíneos (o por afinidad) del accionista o beneficiario último original. Las transferencias permitidas son relevantes, entre otros, en los siguientes casos, una transferencia de acciones por sucesión, transferencia de acciones como consecuencia de una reorganización con motivo de una planificación patrimonial o corporativa. Por lo tanto, cuando se negocia Acuerdos de Accionistas debe de ponerse especial atención a la definición de transferencia permitida y cambio de control.  
  • Derecho de adquisición preferente: El derecho de adquisición preferente establece que los accionistas de una sociedad tienen el derecho de adquirir preferentemente las acciones que esté vendiendo cualquier accionista de la sociedad. La inclusión de este derecho tiene por objeto proteger a los accionistas e impedir la entrada de terceros.  Se regula que previo a que un accionista pueda vender a terceros, el accionista deberá ofrecer las acciones a los demás accionistas al mismo precio y condiciones que las que le está ofreciendo al o el tercero. En caso uno o más de los accionistas manifiesten estar interesados en comprar las acciones, el accionista vendedor deberá vender las acciones a los interesados en la proporción regulada en el Acuerdo. Generalmente se incluye que las acciones son vendidas a prorrata con base en el porcentaje de participación, entre todos los accionistas que hayan manifestado interés en comprar las acciones. En este caso será importante incluir en el Acuerdo de Accionistas, el procedimiento para ejercitar ese derecho preferente con plazos e indicación de quien estará a cargo de dicho procedimiento (generalmente es el órgano de administración de la sociedad).   Asimismo, se recomienda también incluir que en caso ninguno de los accionistas manifieste que está interesado en comprar las acciones, el accionista vendedor no podrá vender las acciones al tercero en condiciones distintas a las ofrecidas a los accionista (especialmente precio y forma de pago). 
  • Derecho de acompañamiento: El derecho de acompañamiento conocido en inglés como tag along, es un derecho que fue originalmente pensado para proteger a los accionistas minoritarios de una sociedad, para que estos pudieran acompañar a los accionistas mayoritarios cuando el accionista mayoritario quiera vender sus acciones en la sociedad. Cuando se incluye este derecho, se establece que siempre que un accionista quiera vender un porcentaje determinado de acciones (según el porcentaje establecido en el Acuerdo), los demás accionistas tendrán derecho a acompañar la venta y vender sus acciones. En caso la oferta del tercero no sea por la totalidad de las acciones, generalmente se regula que los accionistas que ejerzan su derecho de acompañamiento y el accionista vendedor que inició el procedimiento para transferencia de acciones, venderán sus acciones en forma proporcional a su porcentaje de participación según el porcentaje de acciones que quiera comprar el tercero.
  • Derecho de arrastre: El derecho de arrastre conocido en inglés como drag along, es un derecho que protege a los accionistas mayoritarios y busca que estos puedan obligar a los accionistas minoritarios a vender sus acciones, cuando el accionista mayoritario reciba una oferta por la compra de sus acciones y el tercero busque comprar un porcentaje mayor que las acciones propiedad del accionista mayoritario. En este caso, se establece que cuando un accionista recibe una oferta por la compra de un porcentaje determinado de acciones (según lo que se pacte en el Acuerdo), el accionista podrá obligar a los demás accionistas a vender sus acciones bajo las mismas condiciones establecidas en la oferta. En este caso es muy importante negociar e incluir en el Acuerdo, el porcentaje mínimo que activa el derecho de arrastre, la inclusión de un valor mínimo al que los accionistas están obligados a vender sus acciones y la forma de fijar o determinar el valor mínimo.

Para más información sobre Acuerdos de Accionistas y los derechos y obligaciones que se pueden incluir en estos acuerdos, por favor contactar a: Ana Sofía Escriba, socia del área Corporativa: sescriba@consortiumlegal.com.

Ir arriba