Guatemala: La estrategia de defensa fiscal en el procedimiento administrativo Parte I: La evacuación de audiencia

Escrito por:

David Erales

 

La Superintendencia de Administración Tributaria —SAT— tiene la facultad legal de formular ajustes, en caso considere que el pago de los impuestos no se ha realizado conforme las leyes tributarias. El ajuste es dado a conocer al contribuyente a través de la audiencia respectiva, actuación en la cual, se hace saber a este las razones y la base legal sobre los cuales recae la obligación de pagar el impuesto adeudado, así como la liquidación en la que se incluyan, en caso procedan, la imposición de multas y demás recargos previstas en la ley.

 

La Constitución Política de la República (art. 135 inciso d) establece el deber ciudadano de contribuir al gasto público, pero esa obligación constitucional se debe llevar a cabo en atención a lo que establece la propia constitución en cuanto a los principios constitucionales tributarios y las leyes ordinarias tributarias. En consecuencia, un contribuyente debe pagar los impuestos en el tiempo y forma que la ley establezca, resultado improcedentes todos aquellos ajustes que se formulen sin un fundamento legal expreso, en el que se encuadre el actuar u omisión del contribuyente, ya que en ese caso el cobro del impuesto es arbitrario e infundado, y sobre el cual no existe obligación legal de pago.

 

Ante un ajuste arbitrario e infundado el contribuyente se debe defender. Partiendo de lo anterior, la audiencia adquiere relevancia en la estrategia de defensa fiscal, debido a que, precisamente es el momento en el cual el contribuyente debe desarrollar su defensa[1] en cuanto al ajuste que se le formula. Es a través de esta que se delimita la disputa de carácter tributaria con el fisco. En otras palabras, las partes en contienda fijan sus posturas: la SAT en cuanto a establecer el por qué considera que el contribuyente infringió una disposición de carácter fiscal y, por ende, que este debe pagar el impuesto, multas y demás recargos que correspondan; y, por su lado, el contribuyente, en cuanto a establecer los hechos por los que estima no incurrió en la infracción que se le reprocha y sus respectivas pruebas de descargo, los fundamentos legales sobre los que descansa su postura, para demostrar que legalmente no está obligado a realizar el pago que se le reclama.

 

Para lograr una estrategia fiscal de defensa adecuada, como punto de partida se recomienda a los contribuyentes informar del ajuste a sus asesores tributarios y, en conjunto, establecer: a) la validez del ajuste; b) los argumentos de defensa frente al ajuste; y c) las pruebas a rendir.

 

En cuanto a la audiencia en que se formula un ajuste, esta como cualquier actuación de la SAT, debe reunir una serie de requisitos formales, sin los cuales la misma no tendría validez y, por ende, sería susceptible de ser impugnada. Por lo tanto, se debe analizar si la audiencia como tal reúne los requisitos contemplados en los artículos del Código Tributario y la Ley de lo Contencioso Administrativo:

 

  • La forma: La audiencia de un ajuste debe estar contenida en una resolución administrativa, específicamente una providencia. Lo anterior implica que dicha actuación debe reunir los requisitos formales de dichas resoluciones. Dentro de ellas cabe resaltar que esta debe constar por escrito, indicar el expediente en que se dicta y el número de resolución, la fecha en que se emite, la autoridad que la emite, la cita de leyes sobre las cuales se formula y las firmas correspondientes. En consecuencia, no es válido un ajuste que se formula por medio correo electrónico, en forma verbal u otro similar. (Arts. 3 y 4 de la Ley de lo Contencioso Administrativo)
  • La notificación: Toda audiencia debe hacerse saber al contribuyente en forma legal y sin ello no queda obligado al resultado de esta y, por ende, no se le puede afectar en sus derechos. Esta resolución se debe notificar al contribuyente en forma personal, por escrito, debiéndosele en todo caso acompañar copia de la resolución dictada y de los documentos que la fundamenten. Dicha notificación se debe realizar en el domicilio fiscal del contribuyente. (Arts. 127 al 131, 133 y 138 del Código Tributario).
  • Del contenido de la audiencia: Al verificar la resolución que contiene la audiencia se debe establecer: 1) que la SAT precise los fundamentos de hecho y de derecho sobre los cuales se formula el ajuste, es decir, que indique cual es el acto, acción u omisión que da nacimiento a la obligación tributaria pretendida, las razones por las que el contribuyente incurre en la infracción que se le reprocha y la base legal de los mismos. Así mismo se debe incluir la liquidación del impuesto correspondiente; 2) La resolución debe conferir audiencia al contribuyente por el plazo treinta (30) días hábiles.

 

Una vez verificados los requisitos de validez de la audiencia, el contribuyente debe entonces evacuar la misma dentro de los 30 días hábiles antes relacionados, los cuales empezarán a contar a partir del día siguiente de recibida la notificación de la audiencia. Esta actuación del contribuyente se materializará a través de la presentación del escrito correspondiente, el cual, no obstante, no necesita ser auxiliado por un abogado, para su elaboración es recomendable siempre el acompañamiento y asesoramiento de un profesional experto en la materia.

 

En cuanto a la forma, el escrito de la evacuación debe cumplir con los requisitos de toda primera solicitud (art. 122 del Código Tributario). En cuanto al fondo, el memorial debe contener:

 

  1. Los argumentos claros y precisos sobre los cuales descansa la defensa del contribuyente, indicándose las razones por las cuales se estime que la acción u omisión realizada por este no encuadra dentro de los supuestos que aduce la SAT, y en consecuencia, que no se da el supuesto legal para el nacimiento de la obligación tributaria la cual se le reprocha en el ajuste;
  2. La indicación de las leyes y reglamentos sobre los cuales funda su petición.
  3. La indicación de las pruebas a rendir dentro del procedimiento administrativo.

 

¿Qué pasa si no se evacúa la audiencia? Si el contribuyente no evacua la audiencia, la SAT dictará la resolución confirmando el ajuste, determinando el tributo, intereses, recargos y multas. De no impugnarse, esta resolución queda firme, es decir, ya no habría oportunidad de impugnar lo resuelto y, por ende, la SAT queda viabilizada para exigir el pago del adeudo tributario (Art 147 del Código Tributario). De no hacerse el pago correspondiente, la SAT puede iniciar el cobro por la vía judicial, a través del procedimiento Económico Coactivo, solicitando dentro del mismo el embargo de cuentas y bienes del contribuyente para su remate, así como, la intervención de la empresa.

 

[1] El derecho de defensa es un derecho constitucional, por medio del cual se le garantiza a los gobernados que no puedan ser afectado en sus derechos sin ser previamente citados, oídos y vencidos. La audiencia tiene ese fin, citar y escuchar al contribuyente, en cuanto al ajuste que se le formula.

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