Costa Rica: Problemas que enfrentan las marcas a raíz del acelerado crecimiento de su uso en línea

Escrito por:

Fabiola Sáenz

 

El comercio por medios electrónicos se catapultó a nivel mundial en el año 2020 a raíz de la pandemia del Covid-19.  El salto hacia la comercialización de bienes y servicios por medios digitales se dió siendo que, la pandemia impidió la movilización de las personas y ocasionó los cierres de establecimientos comerciales; así mismo, trajo también una serie de nuevos comportamientos sociales que demarcaron un aislamiento de las personas, quienes, a su vez, optaron por oportunidades de consumo más seguras para la salud, siendo la internet, el vehículo perfecto para dichos efectos.

 

Aquellos titulares de marcas que no habían implementado la web, como su principal medio de ofrecimiento al público consumidor, tuvieron que correr a innovar y aquellos que, ya tenían ese camino adelantado, lo mejoraron y hasta lo acrecentaron. No obstante, dentro de todos los retos que ha supuesto este brinco en la realidad del comercio, manifestado en esa preferencia por el e-commerce, han surgido algunas figuras que atentan contra los derechos de los propietarios marcarios, las cuales ocasionan grandes perjuicios a la imagen de marca, así como a las finanzas de las empresas tenedoras de los derechos de Propiedad Intelectual.  Es por ello, que analizaremos en especifico tres fenómenos que actualmente inciden en detrimento de los intangibles dentro del comercio electrónico: Phishing, Ciberocupación y las fake news.

 

Phishing

 

El phishing se entiende como un ataque informático en el cual se busca engañar y estafar al público. La manifestación más recurrente del phishing se da con la imitación de la página web de alguna empresa conocida o bien de su correo electrónico, utilizando su marca y signos distintivos, con el fin de que los usuarios accedan a ella, abran enlaces, ingresen sus datos y sean entonces timados. El fin primordial del phishing, es ir sobre la información personal y financiera del consumidor.  Los ciberdelincuentes hacen uso precisamente de las marcas de reconocidas empresas y su destacada reputación, para burlar al usuario y sacar un provecho económico. Las marcas son suplantadas para cometer la estafa. La afectación a esta propiedad industrial es seria, pues si bien, eventualmente el consumidor logra identificar que ha sido victima de un fraude, el mismo fue posible gracias a la confianza que esas marcas generaron, por lo tanto, se da una inevitable disminución o debilitamiento del intangible.

 

Es interesante ver que, a nivel estadístico, según lo indica Check Point Software Technologies Ltd, un proveedor global de soluciones de seguridad IT, en su publicación titulada “Brand Phishing Report” del cuarto trimestre del año 2020, los sectores más apetecidos para cometer este tipo de ciberdelitos son el de tecnología, transporte y compras al por menor o retail. A continuación, una gráfica de las marcas más utilizadas para dichos fines:

Vemos entonces que la pandemia y el confinamiento han generado un aumento en este tipo de delitos, los cuales han obligado a las empresas afectadas a establecer medidas de seguridad especiales y concretas, así como a educar al consumidor a poder identificar los riesgos derivados del uso de diversas plataformas en la web, donde figuran las marcas de interés, así como aprender buenas prácticas comerciales en aras de preservar el renombre de dichos intangibles, de mitigar los usos que generen distintos perjuicios y muy importante,  de proteger la fidelidad del consumidor.

 

Ciberocupación

 

La ciberocupación hace referencia a la acción de ocupar, como su nombre bien lo indica, un espacio único en la web, utilizando una marca o nombre de un tercero con mejor derecho. En otras palabras, la ciberocupación o cibersquatting, como se le conoce en inglés, se entiende como la acción de mala fe, de creación de un nombre de dominio usando un derecho de propiedad intelectual de un tercero.

 

Los nombres de dominio son el anzuelo perfecto para atraer consumidores que buscan en un mar de posibilidades distintos productos o servicios, por lo que, valerse de la marca de un tercero para crear un nombre de dominio que engañe al usuario, resulta una práctica cada vez más común para aquellos que se dedican a lucrar con lo ajeno.   

 

Si bien en el caso de nombres de dominio nos enfrentamos al choque entre la territorialidad de las marcas versus la globalidad del internet, existen algunos esfuerzos por controlar afectaciones a la Propiedad Intelectual en ese medio que es la web.

 

Es así como, derivado de la necesidad de atender este tipo de delitos en la red, La Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, mejor conocida como ICAAN por sus siglas en inglés, y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, OMPI, destacan en haberse aliado para combatir estas infracciones. Mediante el desarrollo de la conocida “Política Uniforme de Resolución de Disputas sobre Nombres de Dominio” la cual guía a los afectados hacia la presentación de un reclamo, apuntando la semejanza con el nombre de dominio afectado, resaltando el uso de mala fe y la ausencia de derechos por parte del ocupante, se les brinda a los usuarios una herramienta para iniciar la batalla. Esta política es un valioso instrumento para armar un caso contra el fraude y el engaño en el internet y los casos son conocidos por el Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI.

 

De acuerdo con estadísticas de la OMPI, al 30 de noviembre del año 2020, se contabilizaban 50, 000 casos de ciberocupación y las cifras van en aumento debido a la pandemia.

 

Por otra parte, la vía Judicial siempre será un opción  para hacer valer los derechos marcarios en cada jurisdicción de interés, mediante la interposición de una demanda por transgresión de derechos de Propiedad Intelectual, cuantificando debidamente, los daños ocasionados.

 

Finalmente, es importante conocer los dos tipos de ciberocupación más utilizados:

 

  • Typosquatting: alude a un error en la digitación del nombre, es decir, registran dominios utilizando una variación en los caracteres que componen el nombre para que, por ejemplo en vez de llamarse Consortiumlegal.com lo registran como Coonsortiumlegal.com, es decir con doble “O”.
  • Bitsquatting: es un método el cual se caracteriza por ser complicado ya que se aplica un salto de un bit cuando se transmiten los datos web a los usuarios, generando una redirección a una página diferente a la que realmente quieren acceder, por lo que el usuario busca ir a su página de confianza y termina en una distinta que busca timarlo.

Fake News

 

Al tercer fenómeno que afecta a titulares de marcas, al cual nos referiremos en el presente articulo, son las conocidas las noticias falsas o fake news.  Estas noticias abordadas específicamente a temas marcarios, dado que éstas pueden afectar otros ámbitos como el político o el personal, tienen un impacto muy negativo sobre la trayectoria de marcas ya que su objetivo primordial es, precisamente, la desinformación.  Son noticias creadas y difundidas con el fin de engañar, inducir al error, manipular, desprestigiar y hasta lucrar con ellas.  Ellas evidencian en sendos incidentes, una clara manifestación de  competencia desleal en el comercio, siendo que buscan dinamitar una marca, una empresa.

 

La emergencia de plataformas digitales ha facilitado la proliferación de este tipo de noticias, que además en muchísimos casos, se dan en el anonimato.

 

En aras de que los titulares de marcas puedan ejercer sus derechos, existen algunas estrategias desde punto de vista legal, así como técnico, para detectar y combatir estas fake news. Desde la óptica técnica es importante tener una debida vigilancia de marca, que realice los respectivos monitoreos en la web y con ello rastree posibles afectaciones. Existe un sinnúmero de empresas que actualmente ofrecen este servicio y que a la vez permite combatir otras infracciones como puede ser la piratería.  Una vez apuntada la noticia falsa es posible tomar medidas para bloquear el sitio web y contactar a su dueño para que cese y retire la difusión, así mismo, permite generar evidencia que podría ser de suma utilidad en caso de tener que acudir a la vía judicial.

 

En conclusión, se evidencian grandes retos para los titulares de marcas en virtud del acelerado uso en la web. En el mundo globalizado en el que vivimos gracias a la internet y donde el comercio electrónico tiene hoy en día una relevancia innegable, la clave del éxito para preservar y contener el valor de una marca pareciera estar alojada en técnicas que permitan anticipar los estragos de los ciberdelincuentes, tanto con herramientas tecnológicas como con las muy requeridas estrategias y conocimientos legales especializados.

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