Costa Rica: ¿La confesión en rebeldía se considera título ejecutivo?

De conformidad con el artículo 111.2 inciso 4) del Código Procesal Civil, se le otorga carácter de título ejecutivo a la confesión judicial. Esa misma disposición la encontrábamos en el artículo 2.2 inciso d) de la derogada Ley de Cobro Judicial.

 

Como indica expresamente la norma, el legislador decidió otorgar carácter de título ejecutivo únicamente a la confesión brindada en el marco de un proceso judicial, es decir no es título ejecutivo aquellas confesiones extrajudiciales, tales como el reconocimiento que el deudor realice en una conversación informal con el acreedor.

 

Ahora bien, de vuelta al escenario judicial, existe la posibilidad de que el deudor no comparezca ante la autoridad judicial cuando sea citado a rendir su declaración. En estos casos, la normativa procesal establece que se producirán los efectos de la admisión tácita del interrogatorio (confesión en rebeldía o ficta), es decir, se tendrán contestadas todas las preguntas en forma afirmativa. No obstante, pese a esta circunstancia, nos lleva plantearnos si esa admisión tácita es suficiente para ser considerada título ejecutivo.

 

Si la pregunta la dirigimos al Tribunal Primero de Apelación Civil de San José, la respuesta será negativa. Dicho órgano jurisdiccional es del criterio de que la confesión en rebeldía o confesión ficta fue excluida de los títulos ejecutivos a partir de la derogada Ley de Cobro Judicial, exclusión que fue replicada en el Código Procesal Civil vigente. Sobre el tema el Tribunal ha expuesto lo siguiente:

 

“… El panorama, según criterio unánime de la actual integración de esta Cámara, cambió totalmente con la sanción del inciso d) del indicado artículo 2.2 de la Ley de Cobro Judicial, en donde el legislador comprendió únicamente a la confesión judicial dentro del elenco de títulos ejecutivos, excluyendo, por ende, lo relativo a la confesión ficta en tal cometido lo cual, obviamente, hizo patente un sensible cambio de política legislativa sobre el particular. Y ese cambio lo replicó el actual Código Procesal Civil de 2016 pues, como dijimos supra, el numeral 42 al regular la declaración de parte y sus efectos jurídicos lo hizo como un tema de valoración probatoria al dictarse la resolución de fondo, y el precitado artículo 112.2.4 mantuvo -en su esencia- la eficacia ejecutiva de la confesión judicial como declaración expresa del confesante de aceptación de estar adeudando una obligación dineraria líquida y exigible -especie de hecho propio y perjudicial a sus intereses-. A la sazón y más allá de las razones que pudiera haber tenido el legislador para variar su política legislativa en dicho sentido, lo cierto del caso es que ante lo categórico de la propuesta normativa del citado inciso 4) del numeral 112.2 de la actual ley procesal, no se ve posibilidad de ensayar una interpretación extensiva como para encuadrar en ella la ejecutividad de un fenómeno como la confesión en rebeldía. Adviértase, en materia de creación de títulos ejecutivos rige el principio de reserva legal que prohíbe la creación de nuevos títulos sobre la base de interpretaciones extensivas ni analógicas ni por paridad de razón, como lo sería algún giro argumentativo tendiente a incluir la confesión ficta como modalidad de confesión judicial en pos de darle eficacia ejecutiva, no al menos sin violentar la hermenéutica aplicable al caso en discusión en razón de las pautas expuestas supra…”El subrayado es nuestro. Voto número 1073-3C de las 15:26 horas del 29 de julio del 2021.

 

La línea jurisprudencial antes citada tiene una gran relevancia a nivel práctico, debido a que con base en esa interpretación se han rechazado de plano varias demandas monitorias dinerarias sustentadas en confesiones en rebeldía que provienen de procesos de pruebas anticipadas donde no compareció el deudor, es decir, se dio una admisión tácita del interrogatorio.

 

Ahora bien, es preciso señalar que el criterio jurisprudencial antes expuesto es concordante con la línea jurisprudencial que sostuvo el antiguo Tribunal Primero Civil de San José, el cual incluso antes de la entrada en vigencia de la derogada Ley de Cobro Judicial, sostenía que la confesión para ser considerada título ejecutivo, el confesante debía reconocer de manera llana y simple la existencia de una deuda líquida y exigible, lo cual dejaba por fuera la confesión en rebeldía.

 

Esa interpretación fue sometida al examen de la Sala Constitucional, por cuanto se argumentó que el criterio jurisprudencial era una invasión a la función legislativa. Al respecto la Sala consideró que la interpretación del Tribunal Primero Civil de San José respondía a la naturaleza de los títulos ejecutivos, por lo que no era contraria al derecho de la Constitución. En su análisis la Sala indicó:

 

“De esta forma, en el tanto los efectos probatorios de la confesión en rebeldía están supeditados a un proceso de comprobación y probanza,  que no son propios de un proceso sumario –como el ejecutivo simple–,  en tanto, se repite, no logra acreditar la existencia de la obligación así como tampoco su monto (suma líquida y exigible), contenido y naturaleza del título ejecutivo, ello hace que no puede otorgársele tal, en tanto los efectos de la misma requieren de un proceso valorativo que es más propio de realizarse en un proceso ordinario y no ejecutivo.” El subrayado es nuestro. Voto número 2005-011900 de las 14:54 horas del 01 de agosto del 2005.

 

De esta manera, la interpretación que sostiene que la confesión en rebeldía no se considera título ejecutivo, no se limita a la entrada en vigencia de la derogada Ley de Cobro Judicial, tal y como lo indica el Tribunal en la resolución número 1073-3C que se expone en la presente entrega, sino que su antecedente lo encontramos desde años antes de la Ley de Cobro Judicial en la interpretación del antiguo Tribunal Primero Civil.

 

Ahora bien, es menester señalar que aún y cuando estaba en vigencia la Ley de Cobro Judicial, en la práctica era posible observar jurisdicciones que daban trámite a juicios ejecutivos sustentados en confesiones en rebeldía provenientes de pruebas anticipadas. Por lo tanto, no sería extraño encontrar que en jurisdicciones distintas a San José o en otras materias, se dé trámite al proceso monitorio con base en una confesión en rebeldía, lo cual una vez más evidenciaría la falta de certeza jurídica con motivo de las diversas interpretaciones existentes en nuestros tribunales.

 

En todo caso, consideramos importante tener presente el criterio expuesto en el presente reporte que sostiene que la confesión en rebeldía no es título ejecutivo, lo cual podría cambiar la estrategia seguida en muchas ocasiones en las que la falta de un título ejecutivo, se optaba por un proceso de pruebas anticipadas. Esa estrategia actualmente no tendría mucho sentido, debido a que, si la parte no comparece, y del mismo modo el interesado tendría que iniciar un proceso ordinario por lo que las diligencias de pruebas anticipas en lugar de ser favorables, bien podrían retrasar el reclamo de los montos en litigio.

 

Las resoluciones citadas en esta entrega son accesibles a través de los siguientes enlaces:

Departamento de Litigios & Arbitrajes. Puede contactarnos a través de los siguientes correos electrónicos:

Andrés Martínez Chaves, amartinez@consortiumlegal.com

Jose Pablo Valverde Marín, jvalverde@consortiumlegal.com

Gerald Hoffman Guillen, ghoffman@consortiumlegal.com

Josué Barahona Vargas, jbarahona@consortiumlegal.com

Ir arriba