Costa Rica: El propósito de las empresas desde la óptica de la Sostenibilidad

Escrito por:

Yoser González

 

Detrás de todo emprendimiento, sin importar el tamaño ni sus características, se esconde una historia sobre sus orígenes. En esta historia, usualmente marcada por el esfuerzo, perseverancia y determinación de muchas personas, encontraremos también muchas pistas del contexto en el que surgieron: ¿cómo era la época?, ¿cuáles eran las necesidades de las personas?, ¿cómo era la economía?, ¿cómo era el mundo?

 

Al responder a estas cuestiones probablemente encontraremos que muchas cosas han cambiado en las últimas décadas, entre ellas, el papel que juegan las empresas en el bienestar social. Aunque los contextos sean diferentes, razonablemente podría decirse que una de las cosas que no han cambiado es por qué existen las empresas. Las empresas existen en primer lugar porque las personas buscan la manera de generar ingresos para buscar el bienestar propio y de sus familias, algunos resumirían estas razones en una sola oración como “hacer dinero” o “crear riqueza”, concluyendo que la riqueza económica por sí sola trae bienestar.

 

Ciertamente, la práctica mercantil está implícita en los negocios de una empresa, sin embargo, en nuestros tiempos a nivel mundial cada vez se ha hecho más evidente que la sociedad no necesariamente se beneficia “per se” de que existan empresas públicas o privadas que sólo se dediquen a hacer dinero a costa del esfuerzo de sus colaboradores, del impacto ambiental o de los impuestos de los contribuyentes, ya que todo esto tiene un costo social que no necesariamente se compensa con la generación de empleo o la riqueza económica.

 

En este sentido, el paradigma del propósito de las empresas también ha cambiado, ya que cada vez más se ha estado incorporando el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ya no como un elemento deseable dentro del curso de los negocios de una empresa sino como un elemento necesario para la toma de decisiones, y dentro de la RSE el eje del Medio Ambiente o de la Sostenibilidad juega un papel importante. Tanto es así, que a nivel local los gobiernos poco a poco han empezado a emitir normativas más severas para regular la gestión ambiental de las empresas, como el consumo energético, la emisión de gases de efecto invernadero, la disposición de aguas residuales, la gestión integral de residuos y en general el impacto social y ambiental de la construcción de edificaciones o realización de operaciones industriales, comerciales y de servicios.

 

Si tomamos como referencia el contexto en el que nos encontramos, puede verse que el propósito de las empresas, es decir, esa razón de su existencia que justifica por qué se hace lo que se hace y que es el norte que siguen las compañías para no perder su camino en tiempos tan adversos como los que se han vivido, ya no puede ni debe ser sólo el beneficio económico, el cual además se encuentra implícito, sino que procurar el aporte a un Desarrollo Sostenible también debe formar parte de ese propósito.

 

Para lograr lo anterior, un análisis legal de cumplimiento regulatorio ambiental puede traer beneficios significativos para la empresa y la sociedad, tales como la identificación y prevención de riesgos ambientales según el tipo de operación, que permita a la compañía aportar a la sostenibilidad mediante el estricto cumplimiento de sus obligaciones legales y además disminuya su exposición a multas y sanciones.

 

Asimismo, un instrumento básico pero valioso es la implementación de un Código de Ética que considere la Responsabilidad Social Empresarial como parte de sus elementos y en el cual se fijen la misión y visión de la compañía, sus valores, principios, pautas éticas y de conducta, de manera que las decisiones de la empresa estén permeadas por este componente.

 

Por último, pero no menos importante, el factor reputacional es un punto sensible a considerar en el propósito de las empresas, ya que hoy en día el control político dejó ser de ser exclusivo para periodistas o noticieros, sino que cualquier ciudadano con acceso a redes sociales puede denunciar incumplimientos o posibles daños al ambiente, incluso de manera mucho más eficiente y rápida que los mismos medios oficiales.

 

En conclusión, si bien tradicionalmente el beneficio económico ha sido el propósito principal de las empresas, lo cierto es que los tiempos que vivimos ya no permiten que este sea el único propósito, ya que cada vez más la misma sociedad ha empezado exigir a las compañías el retorno y compensación de los beneficios económicos que obtienen del uso y explotación del medio ambiente, ya sea mediante el control político o bien, del control legal a través de normativa, por lo que la adopción del eje de la Sostenibilidad dentro de la incorporación de medidas de Responsabilidad Social Empresarial se vuelve un tema imprescindible a considerar en el propósito de las empresas.

 

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