Costa Rica: Cómo apoyar a La Sele en horas laborales

Escrito por: Osvaldo Madriz

Este miércoles 23 de noviembre inicia un sueño mundialista más para la Selección Nacional, y para las y los ticos que nos gusta el fútbol; y el recuerdo de lo hecho en Brasil 2014 no sólo nos dibuja una sonrisa en la cara, sino que nos alimenta un poquito la esperanza de volver a vivir lo hecho hace más de 8 años (y ¿por qué no? ¡¡Hasta superarlo!!).

 

En virtud de lo anterior, esta es una buena oportunidad para aclarar algunas de las principales dudas que los patronos privados mantienen respecto al manejo de los partidos de la Selección Nacional que se desarrollaran, para la mayoría de las empresas, durante la jornada laboral:

 

  • ¿Obligación o facultad patronal? Lo primero que debemos recordar es que la posibilidad de permitir que se vean los partidos de La Sele es una facultad que tienen los patronos. Es decir, que no existe obligación de dar un espacio dentro de la jornada laboral, para que las personas trabajadoras disfruten de los partidos de Costa Rica.
  • ¿Debe darse a todos los empleados? El permiso puede darse a aquellos colaboradores que, por la naturaleza de sus labores, puedan disfrutarlo, pero es posible negar este beneficio a quienes el cumplimiento de sus obligaciones les impida disfrutarlo (lo que no debe hacerse, son diferencias injustificadas o arbitrarias)
  • ¿Desconexión total o parcial? El patrono determinar si durante encuentro deportivo los colaboradores pueden desconectarse totalmente de sus labores, o bien, si pueden ver el partido sin dejar de prestar atención a los asuntos de relevancia que deban cumplir durante el mismo.
  • ¿Los tiempos de partidos pueden considerarse como el descanso dentro de la jornada? En principio, no. El beneficio de ver el partido no exime el reconocimiento del descanso para almuerzo, salvo que exista un acuerdo expreso y voluntarios entre la empresa y los empleados (que debe suscribirse de forma individual).
  • ¿Puedo obligar a los empleados a ver los partidos? El beneficio debe ser opcional para los trabajadores, de modo tal que quien no quiera ver los encuentros, no está obligado a hacerlo. Sin embargo, quien no quiera ver los partidos, deberá cumplir regularmente con su jornada laboral.
  • ¿El permiso puede ser sin goce salarial? En principio, no. Todo patrono que ofrezca este beneficio, deberá hacerlo sin afectar los intereses de los trabajadores, por lo que el mismo debe otorgarse con goce de salario.
  • ¿Cómo debe ser la vestimenta durante los días de partido? Este apartado es también discrecional del patrono, por lo que es completamente posible establecer permisos para que los trabajadores se presenten a laborar con prendas representativas a La Sele, aunque los empleadores también pueden establecer los límites que, para tales efectos, consideren pertinentes.
  • ¿Qué pasa con el permiso, luego de finalizar el partido? El tiempo del beneficio se puede extender todo el plazo que el patrono considere conveniente. En este orden de ideas, si la liberalidad de ver los encuentros de La Sele se aplica sólo por el tiempo que tarden los partidos, luego de que estos terminen, los empleados deben regresar a sus labores regulares (aún y cuando le ganemos a España y goleemos a Alemania).
  • ¿Se puede llevar alcohol al centro de trabajo? La principal recomendación es que las actividades se desarrollen sin el permiso de la ingesta de alcohol, sobre todo considerando que luego de los partidos, la jornada laboral debe continuar.
  • ¿Puedo sancionar a un empleado si durante el partido, comete alguna falta? Aunque la actividad sea para fines extralaborales, si durante esta se dan acciones que puedan ser consideradas como incumplimiento a las obligaciones laborales de los empleados, estos pueden ser sancionados.

 

Para finalizar, es conveniente que estas consideraciones (y cualquier aspecto adicional que el patrono quiera regular) sean debidamente comunicadas a los trabajadores, de modo tal que todos los que quieran disfrutar de los ganes de La Sele en el mundial durante sus horas laborales, tengan pleno conocimiento de las reglas que, a lo interno de cada empresa, deberán de seguir.

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