Importancia de la convención de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de mercancías

La gran mayoría de las empresas, grandes o pequeñas, e incluso emprendedores, realizan compras internacionales para suplirse de suministros para sus operaciones del día a día. La globalización en la que vivimos y la interrelación de los comercios a nivel internacional hacen cada vez más importante lograr tener estándares mínimos para la elaboración de contratos, en especial para contratos de compraventa internacional de mercancías.

Históricamente, los contratos de compraventa internacional de mercancías, al igual que todo contrato, se rigen bajo la voluntad de las partes, deben tener un objeto y precio para la compra y las partes deben ser capaces para contratar. Dicho esto, al celebrarse los contratos de compraventa internacional de mercancías en diferentes países, y, por ende, con diferentes legislaciones, se puede complicar llegar a un acuerdo satisfactorio entre las partes de manera oportuna. Por ello, las Naciones Unidas intentaron solventar estos problemas mediante la Convención de Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercancías, la cual se adoptó el 11 de abril de 1980 y entró en vigor el 1 de enero de 1988.

El objeto de este cuerpo legal es lograr uniformidad en los contratos de compraventa internacional de mercancías, tener mayor seguridad jurídica entre los contratantes y un lenguaje acordado aceptable dentro de la comunidad internacional. Para lograr este objetivo, se otorgan parámetros para la elaboración de contratos de compraventa internacional de mercancías bajo los lineamientos previamente aprobados por un grupo de países, que a la fecha asciende a 97[1].

En la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercancías nos señalan las disposiciones que han sido aprobadas por diversos países y posteriormente ratificadas. En este sentido, se refiere a un contrato de compraventa balanceado en lo que respecta a los siguientes ámbitos, entre otros temas que son de interés para las partes:

    • Obligaciones del vendedor;
    • Obligaciones del comprador;
    • Entrega de mercancías y documentos;
    • Conformidad con la mercancía;
    • Cláusulas de incumplimiento;
    • Pago del precio de la mercancía;
    • Indemnización de daños y perjuicios;
    • Intereses.

Cabe destacar que, sea o no una empresa que corresponda a un Estado parte de esta Convención, el contenido del contrato incluye regulaciones generales que pueden ser aprovechadas por las partes contratantes en su negociación. Con la utilización de este instrumento jurídico se evita que, en caso de conflicto, se encuentren los contratantes supeditados a reglas generales del derecho internacional privado. Por ello, la Convención establece el lenguaje acordado, pero no impide que las partes puedan llegar a acuerdos fuera de lo que se establece, ya que la voluntad de las partes impera en todo contrato.

Asimismo, las partes pueden decidir, sean o no un Estado parte de la Convención, someterse a las condiciones de ésta en aras de lograr unas negociaciones más fluidas y bajo estándares modernos e internacionalmente aceptables. En este sentido, debemos enfatizar que esta Convención sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías ha sido ratificada en los siguientes países de la región centroamericana donde Consortium Legal tiene presencia:

Como pueden observar, Nicaragua no es parte de la Convención, pero esto no significa que una sociedad nicaragüense esté impedida de utilizar los parámetros de la convención para sus contratos.

Para concluir, siempre es recomendable que los contratos sean elaborados y revisados por abogados especializados en el tema en cuestión, con el objeto de ajustar las cláusulas a la realidad de las empresas y orientar al cliente para un mejor resultado. En este sentido, Consortium Legal cuenta con abogados especializados a nivel regional que contribuirán a que sus negociaciones sean un éxito. No duden en contactarnos a contact@consortiumlegal.com para recibir la mejor asesoría.