Claves para la gestión eficaz de riesgos legales en Nicaragua

En la actualidad, muchas empresas han realizado esfuerzos importantes para implementar herramientas de gestión de riesgos con el fin de prevenir problemas que pueden generar pérdidas monetarias o no monetarias a su empresa. Dentro de este mapeo, es importante incluir la identificación, control y gestión de los riesgos legales.

Este mapeo es un proceso dinámico a medida que la empresa se expande en nuevos territorios, incursiona en otras líneas de negocio o implementa nuevos productos o servicios. Tiene el desafío de conocer las leyes, normativas, requisitos legales, licencias, permisos, así como las actualizaciones o modificaciones que, de tiempo en tiempo, se realicen y que infieren en sus procesos de negocio.

Un principio de derecho bien conocido es que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Ante ello, la adecuada gestión del riesgo legal es un no negociable para las empresas, pues les ayuda a desarrollar una comprensión del entorno legal y regulatorio y los cambios legislativos que se generan en la industria o sector en el que operan. 

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea define el riesgo legal como “la posibilidad de ser sancionado, multado u obligado a pagar daños punitivos como resultado de acciones supervisoras o de acuerdos privados entre las partes”. En términos amplios, el riesgo legal es el potencial incumplimiento de leyes, normativas u obligaciones contraídas, cuya materialización puede significar multas, sanciones, suspensión de operaciones o disoluciones, que podrían poner en riesgo la continuidad del negocio.

Identificación y tipos de riesgos legales

Existen diferentes formas de clasificación de los riesgos legales, sin embargo, las más generales son las siguientes:

    • Riesgos regulatorios o de cumplimiento: Referidos al incumplimiento de leyes y normativas, así como sus modificaciones o reformas. En algunos casos, se consideran dentro de este tipo, el incumplimiento de políticas o manuales internos de la compañía.
    • Riesgos contractuales: Responsabilidades que se deriven de los compromisos u obligaciones adquiridas con los principales stakeholders de la compañía, como acreedores, proveedores, aliados, entre otros.
    • Riesgos de litigios: La posibilidad que la empresa enfrente demandas, denuncias o reclamos en general de sus clientes, proveedores o colaboradores.
    • Riesgos constitutivos y extintivos: Referido a la constitución de la empresa y posibles procesos de extinción, disolución o quiebra.

Estos son sólo algunos de los tipos de riesgos legales que una empresa puede identificar y mapear a fin de dar un control y seguimiento a los mismos, como parte de la estrategia de continuidad y desarrollo de sus negocios.

Plan de acción y gestión de los riesgos lsegales

Una vez efectuado el proceso de identificación, se recomienda establecer un plan de acción que permita tener un diagrama de las posibles brechas identificadas, la normativa o compromiso expuesto, el evento de riesgo o materialización de este y la acción de mitigación que aplique.

Por ejemplo, si para operar en el sector financiero es requerido obtener una licencia que emite el ente regulador correspondiente, y cuya renovación debe ser gestionada cada 3 años, debiendo cumplir con ciertos requisitos legales para su solicitud y presentar la renovación en un plazo prudencial previo al vencimiento de la licencia, se debe establecer un plan con fechas, tareas, responsables y alertas que servirá, en gran medida, para cumplir en tiempo y forma con esta disposición y así evitar suspensiones o sanciones.

Monitoreo de riesgos legales

Otro tema de gran ayuda será el monitoreo de los riesgos legales. El ordenamiento jurídico varía y se adapta a la medida que avanza y se desarrolla el mercado. El monitoreo permite realizar una revisión periódica de las posibles modificaciones, reformas de las legislaciones aplicables, nuevas obligaciones asumidas por la empresa, así como el grado de cumplimiento de la empresa entorno a estas modificaciones o nuevas regulaciones.

La implementación de tecnología auxiliar, así como matrices de cumplimiento normativo, que permita un seguimiento adecuado y sistematizado de los riesgos legales, y la designación de un oficial de cumplimiento, serán medidas acertadas en pro de la gestión del riesgo legal por parte de la empresa.

Conclusión

En resumen, la gestión de riesgos legales es un componente crucial en la estrategia de cualquier empresa moderna. La identificación, evaluación, y mitigación de riesgos legales no solo ayudan a prevenir pérdidas económicas, sino también a salvaguardar la reputación y la operatividad continua de la empresa. Dado que el entorno legal es dinámico y cambia constantemente, es esencial que las empresas adopten un enfoque proactivo y sistemático para mantenerse al día con las leyes y regulaciones aplicables.

Una gestión efectiva de los riesgos legales no es una opción, sino una necesidad imperativa para cualquier empresa que aspire a crecer y prosperar en un mercado cada vez más regulado y competitivo. Al reconocer y abordar los riesgos legales de manera diligente, las empresas pueden proteger sus intereses, fortalecer su posición en el mercado y garantizar una operación fluida y conforme a las regulaciones aplicables. En Consortium Legal, estamos para apoyarte en este proceso, no dudes en escribirnos a contact@consortiumlegal.com para poder brindarte la mejor asesoría.