Consideraciones sobre la reducción de capital en Guatemala

Dentro de la operación social y financiera de una sociedad mercantil, es normal el incremento o disminución del capital aportado por los socios o accionistas de ella, dependiendo de los resultados que el negocio refleje en determinados momentos de la vida de la sociedad.

Si bien es cierto que, el aumento de capital tiene un mayor conocimiento dentro de la esfera corporativa, por ser una figura usada con mucha frecuencia, vale la pena también ir adquiriendo la misma comprensión sobre la reducción de capital, como un mecanismo efectivo y recomendando para la sanidad corporativa y financiera de toda sociedad, cuando efectivamente, procede su utilización.

De conformidad con el artículo 210 del Código de Comercio de Guatemala, existen tres formas para reducir capital en las sociedades mercantiles:

    1. Disminución del valor de los aportes sociales (sociedades personalistas).
    2. Por disminución del valor de las acciones (sociedades accionadas).
    3. Por amortización de algunas de las acciones (sociedades accionadas).

El entendimiento común o regular, es que las tres modalidades requieren la modificación de la Escritura Constitutiva de la Sociedad para poder reducir el capital, sin embargo, ello tiene sus consideraciones.

Para los casos 1 y 2 efectivamente, se deben de modificar los estatutos para que ello surta efecto en la vida jurídica y por ende frente a terceros.

Para el caso 3, puede o no ser necesaria dicha modificación. El diferenciador de la ruta para este caso dependerá de la forma en que la sociedad haya sido constituida.

Si la sociedad, desde su constitución, reguló las acciones amortizables y el proceso para que esa amortización surta efectos sin necesidad de modificar los estatutos, la reducción resulta muy atractiva y con una ruta mucho más sencilla, tanto en materia corporativa, como en materia registral, representando un ahorro de costos y tiempos. Prácticamente, la reducción bajo esta modalidad se hace desde lo interno de la sociedad, sin necesariamente seguir un proceso de inscripción, que conlleva publicaciones y plazos de ley.

Esta modalidad suele ser muy útil para los casos en donde se prevén modelos societarios y de negocio en donde el paso de ciertos accionistas será corto en la vida de la sociedad, y sobre todo cuando hay escenarios con vistas meramente de inversión, sin necesariamente tener un rol administrativo o de gestión en determinadas sociedades.

Siempre dentro del caso numero 3, resulta clave la comprensión y análisis del articulo 112 del Código de Comercio, el cual regula las reglas para la amortización de acciones, dando los parámetros mínimos que se debe seguir para lograr la efectivamente amortización de las acciones, importante notar que ese mismo artículo regula cómo proceder en caso la escritura regula o no la amortización y aspectos de especial relevancia como:

    • Determinación del valor en libros de las acciones (que no es lo mismo que el valor nominal de ellas).
    • La regulación aún existente sobre el sorteo ante Notario para determinar que acciones son las que sufrirán la amortización.
    • Anulación de los títulos acciones que se amortizan.
    • Derechos del accionista que sufre la amortización, contemplando período de prescripción.

El alcance del articulo 112 que estamos mencionando, tiene también un impacto directo, para aquellas sociedades que no contemplan dentro de su Escritura Constitutiva el procedimiento para la reducción de capital vía amortización de acciones, ya que lo que esa norma regula es el punto de partida del proceso de inscripción que se debe hacer ante el Registro Mercantil (el cual está regulado en los artículos 210 al 213 del Código de Comercio), previo a que la reducción pueda hacerse efectiva dentro de la sociedad. Esta modalidad para reducir el capital representa mayor tiempo y costos.

Para aquellas sociedades, en donde el proceso de reducción de capital no está regulado en la Escritura Constitutiva, siempre existe la opción de modificar los estatutos para incorporar estas reglas de amortización y facilitar así el proceso para cuando la sociedad llegue a tener la necesidad de ello.

Por último, es importante dentro del análisis financiero de las sociedades, el tomar en cuenta que el Código de Comercio, regula casos en donde la reducción de capital representa la solución a determinadas situaciones que se pueden suscitar en el historial de una sociedad, como por ejemplo:

    • Pérdida de capital
    • Accionistas morosos
    • Como consecuencia de la separación de socios.