Nueva licitación de energía para Guatemala

Desde el año pasado que se adjudicó la Licitación PEG-4-2022, se ha venido hablando de la necesidad de lanzar una más grande dado que la demanda del país ha aumentado y el parque de generación y el sistema de transmisión se han quedado estancados en cuanto a crecimiento y cambios tecnológicos que beneficien, no solo los precios, sino el acceso a la energía para toda la población.

El ritmo cambiante de este mundo y el estar más consciente de los cambios climáticos ha generado que los países tomen iniciativas para reducir la contaminación y hacer uso de los recursos renovables, y la tendencia para la generación de energía no se ha queda fuera.

La generación de este recurso a nivel mundial ha seguido la tendencia de instalar más energía renovable, tanto solar como eólica, a pasos agigantados. Esto viene derivado de dos aspectos:

    1. Los precios de los materiales y demás equipos para la fabricación de los paneles solares y equipos de generación eólica, ha bajado significativamente.
    2. Los precios de los combustibles fósiles se han mantenido relativamente altos, con picos de precios relacionados con aspectos políticos en algunos lados del mundo.

Estos precios también han afectado a Guatemala, teniendo un costo SPOT máximo registrado en el mes de diciembre de 2023 de $356.88 MW/h. Aunque este precio únicamente fue por unas horas, podemos ver que la generación renovable, no solo no ha crecido en los últimos años, sino que, además, los efectos del clima han afectado estas tecnologías, y por lo tanto, han provocado que los precios de los combustibles sean una referencia.

Este proceso de licitación, que ya se ha venido anunciando desde hace algunos meses, sin duda es un paso importante para Guatemala ya que incentivará las energías de fuente renovables, pero también puede promover la inversión en una planta base de una tecnología no renovable, como lo puede ser el gas.

El reto para nuestros países centroamericanos es que no tenemos la exploración y extracción de dicho recurso localmente, o por lo menos no aún, por lo que dependemos de los precios internacionales para la adquisición de este recurso, y que, en los precios en conjunto, sean competitivos y sostenibles. Aun así, Panamá y El Salvador ya tienen centrales de gas que sirven de plantas base para cubrir la demanda de energía. En Nicaragua ya se encuentra en la fase final del proceso de construcción una planta de gas de 300MW aproximadamente, por lo que ya sería el tercer país en la región con dicha tecnología.

No hay que dejar de considerar las nuevas tecnologías que vienen y pueden traer fuentes que aseguren el suministro de la energía, como lo son las baterías y el hidrógeno. Los costos para el desarrollo de las baterías se han reducido también de una forma exponencial y la eficiencia ha mejorado también el desempeño de estas.

Para Guatemala, es importante que los proyectos que se adjudicaron en la Licitación PEG-4-2022 sean construidos y operen de acuerdo con las condiciones bajo las cuales fueron propuestos. Adicionalmente, cada día que pasa sin que se preparen y aprueben las bases de la licitación siguiente, se corre un riesgo de tener precios de energía altos, que sea necesario importar energía y que, en algún extremo, se tenga que racionar el suministro de este recurso entre los consumidores.