Steamboat Willie realmente entra a dominio público

En los últimos días han salido noticias informando que, desde el 1 de enero del 2024, el sonriente Mickey Mouse ha pasado a dominio público. A este personaje se le conoce por ser el primer Mickey que apareció en la pantalla chica en el cortometraje Steamboat Willie de 1928:

Esta es una noticia relevante tomando en cuenta el valor económico que dicho personaje representa para Disney.

Ahora bien, para los abogados apasionados por este tema, esta noticia no nos tomó por sorpresa ya que a este personaje se le amplio su plazo de protección por mucho más de 50 años. Ahora solo nos queda esperar las implicaciones que esto podría traer tanto para su titular, como para el resto del mundo que piense poder beneficiarse del uso “libre” de este icónico personaje.

En efecto, el personaje ha dejado de gozar de protección de derechos de autor, entonces, ¿qué significa para Disney perder bajo ese derecho a este personaje tan mágico? ¿es realmente una catástrofe? ¿tienen otras alternativas y de ser así, se podría usar libremente a este Mickey Mouse?

Para cualquier empresa, perder un derecho es difícil, pero para Disney perder a este Mickey es desgarrador tomando en cuenta que es un personaje que simboliza, entre otros, el inicio del mundo mágico de esta gran empresa. Sin embargo, no solo significa mucho para ellos, sino también todos aquellos que queremos una parte de esa magia y la queremos recibir de Disney. En lo personal, yo tengo un peluche en blanco y negro de este Mickey y no he tenido el valor de heredarlo a mis hijos. Entonces, sin duda alguna, representa el desprendimiento de un derecho sobre tal personaje, pero quizá no es tan catastrófico como creemos.

La propiedad intelectual otorga el derecho de proteger obras literarias, cinematográficas y musicales, así como marcas, slogans, invenciones, diseños, dibujos, softwares y muchos otros. Esta protección se otorga en diversas formas, ya sea por medio de la propiedad industrial (marcas, nombres comerciales, expresiones o señales de publicidad, patentes de invención, diseños o dibujos industriales, etc) pero también por medio del Derecho de Autor o Copyright (EEUU).

Precisamente, lo que ha “perdido” Disney es el derecho de copyright sobre el personaje, pero sigue teniendo el derecho al uso exclusivo como marca. Hace muchos años, cuando las marcas se publicaban en el Diario de Centroamérica (Diario Oficial), tuve la oportunidad de ver y leer cientos de edictos con las marcas, logos y diseños de los personajes de Disney. Desde ese entonces, varios pensamos que seguramente lo hacían como acto preparatorio a la pérdida eventual del derecho de copyright (en EEUU) o derecho de autor y, por ende, iniciaban con la protección en la otra rama del derecho de PI, la de propiedad industrial.

En esta rama, al titular de un signo distintivo se le conceden varios derechos, pero los primordiales, sin duda, son el derecho al uso exclusivo de la marca y el derecho a oponerse frente a terceros que usen marcas o signos idénticos o similares en misma clase o en clases semejantes.

Además, es importante tomar en cuenta que este Mickey Mouse ya podría ser considerado un signo distintivo y notoriamente conocido, el cual, nuestra ley de propiedad industrial define como: “cualquier signo que es conocido por el sector pertinente del público, o en los círculos empresariales, como identificativo de determinados productos, servicios o establecimientos y que ha adquirido ese conocimiento por su uso en el país o como consecuencia de la promoción del signo, cualquiera que sea la manera por la que haya sido conocido.” Además, nuestra ley también infiere protección a signos notorios aun cuando no estén inscritos en Guatemala.

Si hacemos una búsqueda en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) podemos observar que en 2023 Disney solicitó la protección de un logo muy similar al Mickey de Steamboat Willie. Esta protección seguramente se efectuó en todos los territorios que le interesan:

En Guatemala encontramos el siguiente diseño, que considero, también tiene similitud con el diseño en estudio:

Entonces, con base en dicho registro y derecho de propiedad, ¿podrá Disney impedir que terceros usen un diseño idéntico o similar? Considero que si, por ello, no les recomiendo tomar tan a la ligera que podemos usar libremente al ratoncito más famoso del mundo.  

Esta historia nos deja una gran lección, y es la de protegernos (cuando sea aplicable) de las diversas formas que la PI permite para evitar que terceros nos copien y que nuestra obra, creación o invención pierda valor.