Cumplimiento del objetivo de desarrollo sostenible 7 energía asequible y no contaminante en Guatemala

Escrito por: Salvador Del Valle

 

Introducción:

 

El presente artículo refleja una realidad de nuestro mundo, que cada vez más necesita de procesos dentro de las empresas para poder mitigar los impactos del medio ambiente. Nosotros podemos generar un cambio en nuestro entorno, si tan solo nos fijamos una estrategia que esté alineada y que cumpla con esas metas, además de tratar de dejar un mundo mejor para los que vienen.

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), fueron adoptados en septiembre de 2015 como un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una agenda de desarrollo sostenible (https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/).

 

El objetivo principal es garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos los pobladores del mundo, el cual involucra acciones de los gobiernos, sector privado y sociedad civil.

 

Dentro de las metas que se definieron para este Objetivo, están las siguientes:

 

“7.1  De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos;

7.2  De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas;

7.3  De aquí a 2030, duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética:

7.a  De aquí a 2030, aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias;

7.b  De aquí a 2030, ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y sostenibles para todos en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países en desarrollo sin litoral, en consonancia con sus respectivos programas de apoyo;” (https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/energy/)

 

Debido a que la producción de energía se realizó por mucho tiempo a base en los combustibles fósiles derivados del petróleo, carbón y gas, los gases de efecto invernadero generados por estos, contribuyeron al cambio climático y ha tenido efectos en el clima que hoy tenemos.

 

No obstante los países desarrollados ya han implementado medidas y políticas para reducir los efectos, no es suficiente, tomando en cuenta que los países en desarrollo también tienen generación a base de combustibles fósiles, carbón y gas.

 

Para mantener matrices de generación de energía que puedan mantener el desarrollo de estos países, deben contar con generación a base de combustible fósiles, carbón o gas, pero también deben enfocarse en promover el desarrollo, construcción y uso de la generación de energía a base de tecnologías renovables. Promover el uso de este tipo de tecnologías es una facultad de los estados, ya sea a través de incentivos fiscales o de otro tipo de beneficios para los inversionistas privados, en el caso que el mismo Estado decida no hacerlo por sí mismo.

 

Pero como sector privado, también se pueden hacer esfuerzos por cumplir con el ODS 7, el cual puede incluir tanto la instalación y consumo de energía provenientes de una fuente renovable, como por ejemplo la instalación de un equipo solar que suministre toda o una parte de la energía que se consume, así como establecer mecanismos para tener eficiencia energética en las plantas u oficinas.

 

Adicionalmente, existen diversos incentivos por la generación de energía renovable, desde la emisión de certificados por las emisiones de gases de efecto invernadero que se evitan hasta certificación con sello verde por el uso de este tipo de tecnologías, hasta los procesos de descarbonización que se están implementando en países de primer mundo. Estas certificaciones son reconocidas por diferentes empresas que a su vez están comprometidos con otros ODS y que pueden implicar una mejora en condiciones de compra o en beneficios, como lo podría ser crédito con condiciones más favorables.

 

Si así lo decidiera la empresa, y sin lugar a duda deben ser los accionistas los primeros en estar convencidos que ese es el camino a seguir, la decisión debe incorporarse desde la estrategia de la empresa a mediano y largo plazo, comprometiendo a todos los niveles de la organización para el cumplimiento de estas metas. El camino para lograr las metas que se propongan cumplir conlleva, aparte de la estrategia, un control y métodos de incentivos para poder compensar el esfuerzo que lleva esta tarea.

 

Los controles en el cumplimiento de los pasos que llevan a la meta deben ser estrictos, medibles y alcanzables, entre otras características, para que las personas puedan convertirlo en una forma de hacer las cosas y que esto eventualmente se convierta en parte de la cultura organizacional y de los procesos, tanto de las operaciones que son las que pueden generar un impacto grande, como de las demás áreas dentro de la organización.

 

Este tipo de iniciativas, por pequeñas que puedan ser comparadas con las iniciativas que pueden promover países enteros, colaboran con el cumplimiento de los objetivos que se fijaron para poder minimizar los efectos de cambio climático, así como las metas específicas para este ODS 7.

 

En la actualidad, estos son los datos que se tienen y que se deben impactar con las metas para este ODS 7:

 

  • El 13% de la población mundial aún no tiene acceso a servicios modernos de electricidad.
  • 3000 millones de personas dependen de la madera, el carbón, el carbón vegetal o los desechos de origen animal para cocinar y calentar la comida.
  • La energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
  • La contaminación del aire en locales cerrados debido al uso de combustibles para la energía doméstica causó 4,3 millones de muertes en 2012, 6 de cada 10 de estas fueron mujeres y niñas.
  • En 2015, el 17,5% del consumo final de energía fue de energías renovables.

 

Todos estos esfuerzos, sin duda son acciones que se tienen que realizar en conjunto, con la emisión de leyes y políticas desde el Estado, con los trabajos desde el sector privado y de los particulares, no solo para cumplir con estas metas, sino que también ayudando con el cumplimiento de otros ODS.