Los principios del Derecho Notarial frente a los avances tecnológicos en Guatemala

Por Maria Fernanda Morales

Es un hecho que nos encontramos frente a un masivo avance del desarrollo de la tecnología y de las comunicaciones electrónicas a causa de la globalización y la expansión del uso del internet, los que representan hoy en día, una herramienta inmediata de información primaria y un medio de comunicación, del cual se desprenden cotidianamente relaciones con efectos jurídicos importantes.

Es una realidad que las relaciones jurídicas devienen de la convivencia humana, las cuales naturalmente han ido evolucionando gracias a la tecnología.

Constituye un hecho extraordinario pensar como ahora una señal de consentimiento se puede materializar por medio de un simple “click” o por el envío y acuse de recibido por medio de correos electrónicos, que suponen de forma inmediata, la creación de un vínculo entre dos o más personas, que al entrar a la vida jurídica dan como resultado un acuerdo de voluntades capaces de crear obligaciones jurídicamente relevantes como lo puede ser un contrato, cuya forma de materializarse de acuerdo a la legislación guatemalteca es por medio de “Contratos Privados” o por medio de “Contratos en Escritura Pública”, en los cuales la intervención del Notario se hace indispensable.

El sistema legal guatemalteco actual, por medio de la entrada en vigencia del Decreto del Congreso de la República número 47-2008, que contiene la Ley para Reconocimiento de las Comunicaciones y Firmas Electrónicas, incorporó desde el año 2008 a nuestro ordenamiento jurídico términos innovadores como: “Comercio Electrónico”, “Firma Electrónica”, entre otros.

La Ley relacionada en el párrafo anterior, contempla que su ámbito de aplicación se expande a todo tipo de comunicación electrónica, transacción o acto jurídico, público o privado, nacional o internacional, salvo en los casos específicos que la misma ley establezca.  Asimismo, esa ley contempla que en las transacciones y actos realizados exclusivamente entre sujetos privados y que no afecten derechos de terceros, donde prima la autonomía de la voluntad, las partes podrán convenir en la aplicación de los mecanismos previstos en la misma ley o bien, de cualesquiera otras alternativas que deseen para asegurar la autenticidad e integridad de sus comunicaciones electrónicas.

Conlleva especial atención que la misma Ley advierte que dichas disposiciones legales se aplicarán sin perjuicio de todas aquellas normas relativas a la celebración, formalización, validez y eficacia de los contratos y demás actos jurídicos, entendiendo por ello que, las disposiciones en materia de obligaciones que rigen la contratación entre las partes no pueden dejar de observarse en ningún caso, ya que las mismas son de cumplimiento mandatorio de acuerdo a la legislación vigente en Guatemala.

Se hace necesario resaltar que la Ley para Reconocimiento de las Comunicaciones y Firmas Electrónicas excluye expresamente su aplicación para determinados actos o contratos, en donde la forma constituye un requisito ad solemnitatem (solemne) para la validez del negocio jurídico, en los cuales la intervención del Notario sigue siendo indispensable.

No obstante, resulta evidente que la función Notarial, convive dentro de una realidad que exige día con día una mayor agilización de los procesos y relaciones comerciales entre las partes, lo cierto es que dicha función notarial mantiene un carácter inmutable debido a las formas que la rigen y hacen efectivos sus principios.

Los Principios Notariales de: Fe Publica, Unidad del Acto, Autenticación, Inmediación, entre otros, nos recuerdan que el Derecho Notarial debe velar por mantener estándares rigurosos de formalización y exigencia para todos aquellos actos en los cuales el “Derecho Notarial Formal” se hace obligatorio y que aún no han sido suplidos por otros mecanismos de formalización a través de comunicaciones electrónicas.

A pesar de lo anterior, se debe considerar que tanto el Notario en el ejercicio de su profesión, como la ley que rige su actuar, deben encontrar un balance efectivo entre la aplicación de los principios que lo rigen y las exigencias del comercio, entre ellas comunicaciones ágiles entre las partes y las plataformas electrónicas.

De acuerdo a las directrices del Principio de Inmediación, el Notario debe velar por que las partes que intervengan comparezcan presencialmente en un acto jurídico para que realicen las manifestaciones de voluntad de acuerdo a la forma legal que se requiere para el efecto; de esa cuenta, debe ser el Notario aquel que se asegure que los instrumentos públicos en los que se hagan constar los diferentes actos o los contratos que se generen gracias a las comunicaciones electrónicas, se ejecuten con los requisitos exigidos por la legislación guatemalteca con la intención de que los derechos y obligaciones que deriven de ellos sean plenamente reconocidos y gocen de plena validez, en beneficio de los sujetos interesados, sobre todo en aquellos que se requiera que los instrumentos públicos cumplan con los requisitos establecidos en el Código de Notariado de Guatemala.

Vale la pena resaltar que además de la aplicación de los principios rectores del ejercicio del notariado, el Notario debe actuar con estricto apego a las normas de carácter ético y deontológico que se hacen inherentes al ejercicio de esta profesión, los cuales deben ser fomentados, resguardados, valorados y promovidos en cada uno de los actos en los que el Notario tenga intervención, apoyándose de las plataformas electrónicas.

Actualmente en Guatemala, se perciben avances significativos en el desarrollo conjunto entre el Derecho Notarial y los sistemas tecnológicos, estando dentro de ellos los siguientes ejemplos:

  • Desde el año 2015, el proceso de inscripción de Sociedades Mercantiles es posible realizarlo por medio de una plataforma electrónica, el cual se hace efectivo cuando el Notario en el ejercicio de su función notarial, procede a formalizar por medio de una Escritura Pública el Contrato de Constitución de Sociedad. Una vez emitidos los instrumentos públicos pertinentes, el Notario tiene la posibilidad de hacer uso de esta plataforma para hacer llegar copias electrónicas al Registro Mercantil General de República por medio de un sistema de escaneo, lo cual posibilita, la obtención de la inscripción provisional de la Sociedad Mercantil.
  • Por medio del Acuerdo Número 006-2017 del Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria, se establece la necesidad de implementar medidas que generen fortaleza en aspectos de seguridad jurídica, facilitación y control mediante la aplicación de medidas electrónicas innovadoras para fortalecer la fabricación y distribución de Papel Sellado Especial para Protocolos, lo anterior con el objetivo de brindar mayor veracidad y autenticidad a los documentos públicos que autorizan los Notarios.

De entrar en vigencia este Acuerdo, (el cual se encuentra suspendido provisionalmente por la Corte de Constitucionalidad, como consecuencia de la interposición de una Acción de Inconstitucionalidad de Ley de carácter general, promovida por el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala), el referido Papel Sellado Especial para Protocolo consistiría en hojas de papel bond 120 gramos que llevaran incorporado un Código QR, el cual permitiría su lectura por medio de teléfonos inteligentes (Smartphones) o dispositivos electrónicos, que permitirán verificar la autenticidad de las mismas.

A pesar de que dicho acuerdo se encuentra actualmente suspendido en su vigencia, el mismo representa una clara intención de exteriorizar la necesidad que la función Notarial haga un enlace con los diferentes avances que los mecanismos tecnológicos aportan, con los cuales los actos o contractos jurídicos que requieren intervención Notarial vean reforzada la seguridad jurídica que los mismos deben aportar.

Finalmente, se estima importante que se retomen los esfuerzos para que la iniciativa de la “Ley de Notariado” conocida por el pleno del  Congreso de la República en el año 2005, recobre relevancia, para que vuelva a su discusión, o en su defecto, se realicen reformas al Código de Notariado vigente, lo anterior, con el objeto de reafirmar que los principios del Derecho Notarial, puedan ejercerse en un futuro próximo por medio de herramientas tecnológicas, que permitan al Notario acoplarse de una mejor manera en la agilización de los actos o contratos en lo que intervenga por requerimiento de parte o por virtud de la ley, velando de esa manera por que dicha función garantice la certeza y seguridad jurídica que debe caracterizar a nuestro sistema notarial.

Posted in: Abogados, Artículo, Guatemala, Noticias, País, Publicación
© 2016 - Consortium - Todos los derechos reservados