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Escrito por:
Asociado, Erick Pérez
eperez@consortiumlegal.com.gt 
Consortium Legal – Guatemala

Domingo 7 de julio de 2019. De ambiente, finales de: la Copa Mundial de Fútbol Femenino “Francia 2019™”, Copa América “Brasil 2019™” y Copa Oro 2019. Además en la sombra, en el ámbito nacional, la suspensión provisional de la actividad deportiva profesional al número “10” del club Comunicaciones por una supuesta infracción a la normativas antidopaje. Por su lado, su similar de la selección argentina calificando en rueda de prensa como “corrupta“ a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Es el escenario perfecto para el desarrollo de las próximas líneas y la importancia de comprender la amplitud y esferas jurídicas del Derecho Deportivo

El derecho deportivo es una rama del derecho que ha logrado un desarrollo sustancial y armónico a nivel mundial, principalmente en Europa y Norte América. En América Latina, su irrupción deviene más reciente, motivos por los cuales su doctrina parte de los orígines de su regulación europea, en aplicación a las características propias de cada realidad, con base en los cuales se han realizado diversos trabajos de investigación principalmente con objeto de analizar el «hecho deportivo» como fuente del derecho desde una óptica histórica, científica, sociológica, jurídica y hasta pedagógica, los cuales resultan los eslabones iniciales de una rama del derecho que crece y se desarrolla paulatinamente, pero la interrogante del presente artículo intenta ir un poco más allá: “¿Verdaderamente necesita el deportista y las entidades involucradas en el deporte de un asesor legal?

Para coadyuvar a su respuesta, en este artículo se expone en forma sintética, los contenidos del objeto de estudio del Derecho Deportivo y la importancia de esta rama jurídica hoy en día, así como una pequeña reflexión que trasciende de la idea generalizada de asociar al deporte y a los deportistas con un espectáculo que mueve las masas.

Desde inicios del siglo XX, el deporte ha acaparado en forma evidente una de las actividades de mayor interés en nuestra sociedad, además de ser un negocio de altos rendimientos económicos, el cual necesita ser regulado. Por lo que la industria deportiva se ha encargado de crear, desarrollar y convertir sus competiciones en espectáculos deportivos, sin embargo, en contraposición yace un código fundamentado en principios básicos muy simples e identificados con la ética y la lealtad competitiva, cuya premisa fundamental supone que no es admisible la victoria a cualquier precio. Debido a ello en el mundo se han intentado desarrollar diversas normativas, nacionales e internacionales, organizando, recogiendo y defendiendo estos principios, creando así un macrosistema en el que interaccionan: deportistas, aficionados, directores técnicos, asociaciones, federaciones, profesionales de la medicina deportiva, comunicadores sociales, empresas transnacionales, órganos de disciplina deportiva; en fin, un sin número de personas con interrelación con el deporte.

Este fenómeno social y cultural, el cual trasciende las fronteras físicas, gestó su forma de desarrollo actual, fundamentalmente a través de entidades de origen asociativo en un principio, a las que se unieron entidades públicas y, luego, sociedades mercantiles, momento en el cual el deporte se convierte en objeto de consumo y sobre todo de desarrollo jurídico. Además de la importancia que el deporte protagoniza para los Estados, traducida en políticas de inversión social, así como de fomento del desarrollo del individuo integralmente, es también la forma idónea de proyección de la imagen nacional en el exterior, tal como sucede con la creación de las “Marcas País” [CDMX, Río, Londres, Madrid, entro otras], razones suficientes que determinan la necesidad de gestar una regulación específica en el complejo entramado deportivo.

Ese importante componente es objeto de estudio de varias disciplinas científicas, y, como el fenómeno social de grandes masas que es, no resulta ajeno a la juridicidad. El objeto de estudio del Derecho Deportivo es el “deber ser”, comprendido en un sistema legislativo que tiene por finalidad regular todo lo que atiende al mundo del deporte y que resulta de interés para el derecho.

Así las cosas, el derecho deportivo surge como una respuesta a la necesidad de regular las relaciones de los diferentes sujetos tanto en la línea del espectáculo de masas como en la práctica recreativa del ciudadano, aspectos que indubitablemente hacen necesario profesionalizar la rama jurídica deportiva y así contribuir al desarrollo y protección del mundo del deporte.

Cada necesidad hace indispensable la especialización de cada una de las ramas del derecho, tal como se expone a continuación de manera sucinta y en las próximas ediciones se desarrollará ampliamente cada una de las mismas.

Especialización del Derecho del Deporte:

Tal como sucede con cualquier otra actividad de la vida, las relaciones suscitadas como consecuencia de la práctica del deporte se encuentran supeditadas al ordenamiento jurídico general de cada nación; sin embargo, el deporte al poseer carácter sui generis, todos los aspectos intrínsecos que se desprenden de su práctica, muchas veces rebasan la previsión del legislador y de las leyes, motivos por los cuales, debido a la especialidad de la materia y los escasos antecedentes fácticos, hacen necesario remitirse a la jurisprudencia extranjera para resolver determinadas situaciones. La internacionalidad que lo caracteriza también añade particularidades a su estudio, sobre todo en el ámbito de los reglamentos federativos y las decisiones del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS/CAS) de ineludible consulta en distintos tópicos jurídico-deportivos.

Así es como surge la necesidad de especialización del derecho del deporte, así como su aplicación en la celebración de contratos de naturaleza civil, mercantil, administrativa y laboral adecuados a la realidad del deporte, los cuales normalmente se engloban en contratos atípicos que comprenden aspectos como: remuneraciones, marcas, derechos de imagen, patrocinios, tecnología, innovación, responsabilidades civiles y penales que se desprenden de la práctica deportiva y, en general todas las consecuencias de diversa índole que se generan de este fenómeno mundial y la interacción en las diferentes relaciones que lo conforman, mediante la cual se pretender cubrir el requerimiento de llenar el vacío legal que persiste en nuestro sistema.

Régimen de prestación de servicios profesionales y/o laboral, celebración de contratos. En efecto, las relaciones laborales entre deportistas, clubes, federaciones, patrocinadores, entre otros, deberían regirse en atención a un régimen laboral especial, que, de acuerdo a las características propias, rijan dichas relaciones. Como en cualquier otro tipo de relación, aquí todos sujetos del mundo deportivo poseen derechos, deberes y obligaciones muy específicas que difieren de otros oficios, sin embargo, en nuestra legislación no existe una regulación o protección especial, motivo por el cual, la resolución de las controversias que se derivan del cumplimiento de los mismos, ha generado dificultades, debido precisamente al vacío de normas laborales específicas para los atletas en contraposición a otros sectores; razones por la cuales deviene fundamental, que los deportistas obtengan la debida asesoría legal previamente a la celebración de contratos que lo ligan a clubes, representantes o patrocinadores.

Asimismo, resulta imprescindible la creación de normas que protejan un régimen laboral especial de los deportistas, en virtud que hoy en día su protección ante órganos ordinarios resulta nula y la defensa parte de interpretaciones internacionales en casos similares, lo cual, sin duda es un desaliento las personas que sueñan con ser deportistas en nuestro país.

Propiedad Intelectual. “Marcas y Derechos de Imagen”. Bajo la luz de los derechos de propiedad intelectual, estos alcanzan en su desarrollo normativo aspectos como: los nombres o siglas de los atletas, el nombre registrado de las entidades deportivas, los propios eventos deportivos, los derechos de transmisión por televisión, etcétera.

La imagen del deportista es muy importante, en virtud que él es el centro del espectáculo deportivo mismo, en consecuencia, cualquier transmisión deportiva conlleva una explotación comercial de la imagen de uno o varios deportistas, en caso de los futbolistas, estos ceden sus derechos a sus clubes deportivos, sin embargo, en las otras disciplinas deportivas, no tienen o no poseen este tipo de contratos, por lo que resulta indispensable la asesoría legal en este aspecto, con objeto de proteger la imagen que resulta tan valiosa para el atleta.

Cuando el deportista ha alcanzado un grado de reconocimiento importante es necesario que este registre su marca personal (nombre, apellido, pseudónimo, etcétera), en virtud que personas maliciosamente podrían solicitar la marca y registrarla previamente y, además hacer uso y explotación de la misma a través de la comercialización de productos (artículos promocionales, ropa, zapatos, etcétera); además, defender ese derecho resultará mucho más complicado y costoso, razón por la cual es importante que el atleta y las entidades deportivas definan con un asesor legal una estrategia sobre los aspectos que desean proteger.

De la misma manera, se protegen en favor de su autor y de la organización los símbolos registrados con los que se identifican las diversas entidades deportivas, los emblemas, logotipos, mascotas y otras creaciones intelectuales, empleados por los organismos deportivos para su identificación pública o para el lanzamiento y promoción de eventos deportivos; esto sin perjuicio de los vínculos contractuales mercantiles que existan entre al autor de estas creaciones y la entidad deportiva de que se trate.

Derecho Disciplinario. El Derecho Disciplinario es un ámbito muy propio del deporte que se ocupa de regular el tema de las infracciones a las reglas del juego y de hacer cumplir las normas deportivas generales bajo pena de sancionar a los infractores, con un sistema propio e independiente de otras responsabilidades en las que puede haber incurrido con su comportamiento el infractor. Sin embargo, es preciso hacer mención que, cuando el comportamiento desborda los alcances del régimen disciplinario deportivo, el ámbito del derecho que se impone con todo su rigor es el penal.

Al respecto, el contacto entre Derecho Penal y deporte es frecuente, debido a la presentación de conductas que lesionan bienes jurídicamente tutelados y que se configuran como delitos o faltas. En efecto, lo anterior ocurre cuando deportistas, clubes, seguidores, funcionarios públicos, incurren en comportamientos que lesionan el derechos públicos o privados; por ejemplo, al beneficiarse de las arcas del deporte, al utilizar sustancias para mejor el rendimiento físico o mediante la manipulación de resultados.

Pese a la importancia que el deporte ha ganado en Guatemala, bien sea en su modalidad de amateur o profesional, en las leyes sobre temas deportivos, reglamentos de competición y otros intentos normativos, el abordamiento y prevención de la responsabilidad penal con ocasión del deporte, es casi nulo.

Finalmente, existe un ámbito del derecho deportivo esbozado al principio de este artículo, que pocos han abordado pero que incumbe por igual a abogados, educadores físicos, directivos del deporte y deportistas: la responsabilidad civil derivada de la práctica deportiva.

Régimen administrativo del deporte. Por su parte, el Derecho Administrativo juega un importantísimo papel en el deporte, recordando que el Estado autoriza la práctica deportiva y crea organismos que ejecutan sus políticas públicas de proyección de actividad física y deporte, así como la construcción y gestión de instalaciones deportivas.

Al respecto, en Guatemala, actualmente existe una iniciativa para reformar la Ley Nacional para el Desarrollo de la Cultura Física y del Deporte, que pretende fortalecer las políticas públicas del deporte en Guatemala, profesionalizar el personal que labora en las instituciones deportivas, así como fortalecer los organismos que se encargan de la materia deportiva, en concreto, lo relativo a sus órganos electorales, lo cual se estima sería un importante avance en busca del respeto a la profesión del deportista y atleta de alto rendimiento en Guatemala, buscando la profesionalización de todos los involucrados en el mundo del deporte.

Con este planteamiento finalizamos nuestra apreciación sobre las diferentes esferas jurídicas que comprende ese gran bloque denominado Derecho Deportivo. En Consortium-Guatemala, actualmente estamos desarrollando un departamento especializado en asesoría jurídica al deportista, “mantente sintonizado”.

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